viernes, 21 de diciembre de 2012

Cuento 15 minutos para media noche




Tiempo y espacio confluyen simultáneamente creando con ello la estructura de lo real, sin embargo, dicha realidad únicamente puede ser percibida por nosotros a través de las manifestaciones de la energía y la masa. ¿Tiempo y espacio son infinitos? La afirmación o negación a la pregunta dependerá estrechamente de la aceptación del hipotético fin del universo. ¿La energía y la masa carecen de finitud? Considerando un universo infinito, las combinaciones de masa y energía podrían ser a su vez infinitas. No obstante, si la cantidad de lo que llamamos tiempo resulta finita, lesionaría la integridad de un universo con materia y energía infinitas.
Tomado del diario de Dante A. Santos

Mi nombre es Mariana y ya no tengo miedo, me he dado cuenta de que no tiene ningún sentido tenerlo. Dentro de poco, quince minutos para ser exactos, todo terminará. Nadie puede detenerlo, y sólo alguien pudo explicarlo, o al menos lo intentó, no es que eso sirva de mucho. Una singularidad en el entramado espacio-temporal del universo, o algo así, que acabará con el fin del mundo, y del universo por añadidura. Quien creería que Dante Santos, mi amante recién fallecido, resultaría ser después de todo un profeta de lo posible.

Lo ya dado es lo que ocurrió en un pasado reconocible y que se asume en un tiempo que es constante, un tiempo que se considera única y exclusivamente lineal. ¿Qué hay al final de esa línea? ¿Una salida hacia la nada?
Tomado del diario de Dante A. Santos

Justo hoy a la media noche el tiempo se detendrá, un instante después toda la materia y la energía del universo impactará sobre sí misma y colapsará. No sentiremos dolor, sucederá tan rápido que realmente no sentiremos nada. Sólo desapareceremos, como si nunca hubiésemos estado aquí.



Mis ojos se posaron sobre el escrito, fue (es) como algo ya hecho, como algo repetido que se hace de nuevo, con los mismos matices, y obedeciendo las mismas necesidades. Ahora sé la verdad, pero no tengo el valor de decírselo a Mariana. Tal vez sea lo mejor, nadie debería cargar con este conocimiento.
Tomado del diario de Dante A. Santos

¿Fue sólo suerte o un tipo de retorcido humor cósmico el que descubriera el diario de Dante justo el día de hoy? Desafortunadamente, para todos, no hay ningún protocolo para el fin del mundo, no hay quien pueda darte un boleto de salida para el apocalipsis. ¿Así que qué puede hacer uno la víspera del fin del mundo? Tan sólo sentarse a mirar el espectáculo.

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